La ansiedad en los niños puede aparecer por el encierro, la presión de las clases en línea y otros factores, te decimos cómo ayudarlos
De la noche a la mañana, los más pequeños se vieron imposibilitados para socializar: ya no podían jugar en su lugares favoritos, ni explorar el mundo. Aunque todos se portaron como campeones, la ansiedad en los niños es un problema real, consecuencia del encierro prolongado, la sobrecarga de noticias y el miedo de un tiempo incierto.
Los tiempos han sido muy difíciles para todos últimamente, las condiciones en las que se encuentra el mundo nos orillaron a meses de encierro en apariencia interminables. De nuestra capacidad para quedarnos en casa dependían muchas cosas: la estabilidad, nuestra salud y la oportunidad de que saliéramos adelante. Y en todo esto, los niños se enfrentaron al gran desafío del cambio.
¿Cómo identificar la ansiedad en los niños?
Acorde a varios psicólogos, muchos niños empezaron a experimentar irritabilidad inusual, se volvieron más ruidosos, más caóticos y más propensos a enojarse por cosas pequeñas. Si tu hijo estaba acostumbrado a ver a más niños, tener citas de juego, o solía acompañarte a todas partes, es posible que estos cambios de humor se deban al intempestivo cambio de rutina.
Además, la ansiedad en los niños también es resultado de las emociones que nosotros les transmitimos. Si en esta temporada hemos estado preocupados por la situación, estresados e intentando solucionarlo todo a como de lugar, es posible que tus hijos lo perciban sin importar cuan pequeños sean. Los niños muy sensibles a eso.
¿Qué puedes hacer para ayudarlos?
En primer lugar debes cuidar de tu propia salud mental. En todos los casos solo podemos cuidar de los niños si nosotros estamos bien en todos los aspectos. Si sientes que tú también estás pasando por un periodo muy difícil y tú misma estás experimentando síntomas de ansiedad, lo mejor es que acudas con un psicólogo que te ayude a cuidar de ti. Mientras tanto, puedes empezar a practicar alguna técnica de relajación, como veinte minutos de yoga o de meditación, hay muchas apps para principiantes y es el primer paso.
Una vez que aceptes tus propias emociones y empieces a platicar en ellas, es el turno de ir con los niños. Ayúdalos a entender la situación a través de imágenes, videos –no agresivos – o canciones que los hagan sentir seguros. Platica con ellos de sus emociones y déjales claro que todos sus sentimientos son válidos para ti.
Explícales con calma y con amor por qué las rutinas tuvieron que cambiar. Y precisamente, arma rutinas para la semana con las que se sientan seguros. No dejes que su vida se convierta en un caos solo porque están en casa; asigna horarios para estudiar, para jugar, para comer y para el resto de las actividades que puedan hacer en casa.
Respeta siempre sus sentimientos, sus miedos y sus dudas. Es importante que estés presente con ellos y que respondas a todo con honestidad, pero sin reforzar sus miedos.
La ansiedad en los niños es tratable, así que nuestra recomendación final es que acudas con un especialista que te ayude a llevar el proceso de la forma más tranquila posible. Para todas las mamás y papás siempre es importante sentirse acompañados por profesionales, arropados en una tribu y entendidos por otros que están pasando por el mismo problema, así que es mejor buscar ayuda externa de especialistas y encontrar grupos de apoyo.