Lo que tus hijos necesitan es a ti, estando bien.

Cuando empiezas un nuevo trabajo siempre tienes ciertos respaldos: una carrera, una temporada en servicio social, o experiencia en otros trabajos. Pero cuando te conviertes en mamá por primera vez no hay nada que te prepare, en muchas ocasiones ni siquiera haber tenido un hijo antes porque todos los niños son diferentes y nacen con necesidades distintas. No hay manuales, ni academias, ni cursos rápidos que te den claves infalibles para ser mamá y eso muchas veces puede hacer mella en tu confianza.

Caminando paso a paso

La maternidad no es sencilla, pero por suerte, hoy más que nunca contamos con muchas herramientas para que sea más llevadera. Sin embargo, hay quienes luchamos con nuestra confianza y nuestra autoestima cuando se trata de ser mamás. Y no es para menos, el mundo en general está lleno de expectativas hacia nosotras y nosotras mismas también nos solemos poner metas demasiado altas a veces.

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¿Cómo luchar contra esto y volverte una mamá más confiada y más segura de tu labor?

crece tu confianza
Si mamá está bien, será el mejor ejemplo para que los niños estén bien. Un momento dulce de @_dearnewmom
  1. Déjate guiar más por tu intuición. Las mujeres somos muy intuitivas por naturaleza y la buena noticia es que nuestros instintos suelen ser muy acertados cuando los escuchamos con calma. Esto es el equivalente a escucharte y escuchar a tus hijos, y luego dejarte guiar por lo que te dicta el corazón y el estómago.
  2. Aleja las opiniones negativas o no solicitadas. Por alguna razón todo mundo tiene algo que decir respecto a nuestra forma de criar, incluso quienes ni siquiera tienen hijos o no son parte de la familia. Siempre habrá gente dispuesta a dar opiniones no solicitadas, pero tienes que aprender a ignorarlas porque, por lo general, solo sirven para cuestionarte todo, a veces de forma innecesaria. Lo estás haciendo bien.
  3. Cada noche, practica el agradecimiento. Lleva un cuaderno en donde cada noche anotes tres cosas por las que estás agradecida o tres cosas que hayan ido bien en tu día. Puede que parezca pequeño se coman todas las verduras pero en realidad es un gran logro. ¿Ninguno lloro en todo el día? También es algo por lo que agradecer. Estas cosas son indicadoras de tu buen trabajo como mamá y te hará bien recordarlas diario.
  4. Cuida de ti. Cuida de tu apariencia, de tu cabello, de tu rostro. Usa la ropa que te gusta, busca cómo sentirte bien en tu propia piel. La forma en que percibes que luces por fuera, también tiene que ver con cómo te sientes por dentro, así que trata de encontrar el tiempo para lucir como quieres lucir.
  5. Recuerda que nadie conoce a tu hijo como tú. Tú eres la mamá, tú sabes lo que es mejor para ellos y además, ¿no te has dado cuenta de que compartes con tus hijos una especie de lenguaje secreto? nadie mejor que tú para identificar sus llantos y sus gestos, y tú eres la que sabe muy bien cuáles son sus horarios y necesidades. Eso es típico de una buena mamá.
  6. Siempre aprende cosas nuevas. Aunque la intuición siempre será tu mejor herramienta, leer sobre métodos educativos alternativos, tomar cursos, revisar blogs y seguir aprendiendo más sobre los niños y sobre la maternidad, te hará sentir más segura y confiada en tu tarea. Con esto podrás hacerte una idea de cómo ir actuando en situaciones nuevas que se te presenten a lo largo del desarrollo de tus hijos.
  7. Pon todo en perspectiva. Cuando ocurren accidentes o cosas impredecibles, solemos cargar mucho sobre nuestros hombros. Si un día te giraste un segundo y tu hijo se cayó de la cama, por ejemplo, es probable que te hayas culpado por muchísimo tiempo y que te hayas sentido terrible mamá. Pon las cosas en perspectiva. No hiciste nada deliberado para hacerle daño, no lo dejaste en un auto con las ventanas cerradas, no lo encerraste, ni lo golpeaste. Los accidentes ocurren, haz pequeños cambios que prevengan accidentes y sean realizables, y no te castigues para siempre por eso.
  8. Complementa con otra cosa que te haga sentir segura. ¿Eres muy buena en algo? Tal vez eres una gran cocinera o eres muy buena corredora. Cualquiera que sea tu talento además de ser mamá, trata de practicarlo al menos un par de veces a la semana. Haz las cosas que te hagan brillar para que se complementen con tu papel de madre.

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Respira profundo y recuerda: ser mamá es uno de los trabajos más difíciles del mundo, ¡y lo estás haciendo perfecto!

Has creado para tus hijos un entorno seguro, amoroso y en donde se puede desarrollar sin problemas. No te dejes ahogar por expectativas externas y mantén las tuyas realistas.

Si puedes, busca una comunidad de mamás en donde te sientas en confianza y en donde puedan compartir sus experiencias con honestidad –no con afán de competencia, eso es muy importante- para que te sientas apoyada y comprendida. Eso también puede ayudarte.

Y sobre todo, permítete disfrutar a tus hijos al máximo. Cada momento cuenta, vive el presente y no dejes que nada te distraiga de los instantes que valen la pena.

2Comentarios

  • Astrid dice:

    Que bonito blog, muchas gracias por compartir.

    • Marketing Wiwiurka dice:

      ¡Gracias por tu comentario, Astrid! Nos emociona poder ayudar a las mamás y papás del mundo.

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