Creating spaces for my playful self to flourish

By Ana

Honestly, I am not a playful person by nature. I daily make a conscious effort to play with my girls. I have been an adult for too long, taking care of the chores, the shopping, the planning, the past, the future, and endless lists of tasks to do. Maybe you have found yourself in the same place as myself.

As a passionate observer of child-play, creating spaces that invite creative playtimes, and designing toys, I found it incongruous to be so lacking in playfulness.

I spent more time looking at my smartphone than playing with my children. At the beginning of this year after finishing a marvelous online program which I highly recommend aptly named “The Abundant Mama Project” I gave myself the task of opening the doors to my playful self. Reserving a determined amount of time every day to play with my children.

So as I hold this piece of chalk and draw a hopscotch game for my kids, such a classic childhood game, I fully recognize that I am in the present moment. This moment, right now, drawing lines. Watching my eldest daughter’s expression of excitement on her face while I shout out, “ready, let’s start!”

Every time I let out my playful self, I am fully living in the present, being the wolf, drinking a special tea made of flowers and leaves from the garden, playing dolls or throwing dice. The to-do lists and pending chores are behind me. Right here is pure joy and happiness and it is here where our children constantly live, in the land of games, imagination, invisible friends, of fantasy, a place without time.

Our job is to preserve that space.

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Creando espacios para que florezca mi ser juguetón

Por Ana

Siendo honestos, yo no soy una persona juguetona por naturaleza. Conscientemente estoy haciendo un esfuerzo por jugar más con mis hijas. Llevo demasiado tiempo siendo adulto, ocupándome por los deberes, las compras, la planeación, las listas de cosas por hacer, el pasado, el futuro. Quizás te encuentres en el mismo lugar que yo.

Siendo una apasionada de observar a los niños jugar, de crear espacios que invitan al juego, y de diseñar juguetes, me resultaba incongruente ser poco juguetona.

Pasaba más tiempo mirando mi smartphone que jugando con mis hijas. Cuando inicio este año y tras concluir un maravilloso programa en línea que lo recomiendo mucho “The Abundant Mama Project” me di a la tarea de abrir las puertas a mi ser juguetón. Reservando un rato cada tarde para jugar con mis hijas.

Así que mientras tomo un gis para dibujar en el piso un avioncito, ese clásico juego de la infancia, reconozco que estoy en el presente. Este momento, ahora, trazando lineas. Mirando la expresión de emoción de mi hija mayor mientras exclamo, “listo, ¡podemos empezar!”

Cada vez que me permito dejar salir a mi ser juguetón, vivo en el presente, siendo el lobo, tomando un te hecho de flores y hojas del jardín, jugando a las muñecas o tirando el dado. Las listas por hacer y los pendientes quedan atrás. Es puro gozo y alegría y es allí donde nuestros niños habitan, en la tierra del juego, los amigos invisibles, la fantasía, el lugar sin tiempo.

Nuestra labor es preservar ese espacio.

Author

Mirza Sánchez

Mirza Sánchez

A passionate writer with a knack for everything global.

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